Historia de los enigmas de un artilugio

Por Laura Sofía Rivero

Recién iniciado el siglo XX, un grupo de buzos halló los restos de un naufragio en las cercanías de la isla de Anticitera en Grecia. Entre los diferentes objetos 𑁋vasijas, estatuas, monedas y joyería𑁋 encontraron las piezas incompletas de un extraño mecanismo que, hasta la fecha, no se sabe con exactitud cómo funcionaba ni para qué servía. Algunos aseguran que su propósito era predecir comportamientos astronómicos; otros asocian su origen con la perdida Atlántida.

Este episodio sirve como el punto de partida sobre el que Aura García-Junco construye Anticitera, artefacto dentado (FETA, 2018), un libro donde se entretejen múltiples historias que, como trozos perdidos en el Mar Egeo, solo conocemos por fragmentos. Inventores, amantes y personajes históricos son convocados por el magnetismo de una máquina misteriosa que encierra los secretos del cielo, de la tierra y más.

A lo largo de las tres partes, los dos intermedios y el epílogo que componen la novela podemos acompañar a Boldini, Friné, Lesbia, Abelardo, Eloísa y otros tantos en su búsqueda de respuestas misceláneas. ¿Cómo replicar todos los sonidos del mundo en un cubo? ¿Cómo convertir una moneda en agua bendita? ¿Se pueden desentrañar las intimidades de los palimpsestos en un manuscrito? Los sabios de distintas épocas se nos presentan apasionados por dilucidar el funcionamiento de planos y artilugios. ¿Qué son capaces de hacer estas ruedas ensambladas que parecen traducir el devenir de las constelaciones? En Anticitera, artefacto dentado, el personaje principal es la curiosidad, ésa que puede llevar a las mentes más testarudas a la cima de la obsesión y a preguntarse si acaso los inventos que parecen obra de la ciencia no son también producto de una magia insospechada.

La novela, consciente de pertenecer a un género mudable y bellamente caprichoso, explota las posibilidades discursivas que ofrece el género, más allá de la narración con distintas focalizaciones, por medio de instructivos y recetas. La formación profesional que Aura García-Junco tiene en Letras clásicas enriquece el texto mediante diversas referencias que se entrecruzan con la voz de la autora, creando un mecanismo narrativo afortunado hacia el cual el lector se enfrenta como lo hacen los personajes con el artefacto dentado: absortos en la pesquisa de encontrar sentido.

Esta novela prima nos conmina a hacer paráfrasis de aquella afirmación en la que Roland Barthes dicta que en los textos literarios todo está por desenredar, pero nada por descifrar. ¿O no es, acaso, el acto de lectura una interpretación semejante a la de los ojos que se preguntan por los ángulos y dobleces de una máquina? Anticitera, artefacto dentado explota los límites de la creatividad y constata que la literatura de corte fantástico ofrece posibilidades únicas para retomar y reescribir a los clásicos: nuestras inventivas más disparatadas, nuestros anhelos recónditos o aquellas presunciones que parecen imposibles, quizá ya han sido resueltas en manuscritos y artilugios de la antigüedad que aún no hemos descubierto.