Reseña: Agua de Lourdes, de Karen Villeda

Karen Villeda. Agua de Lourdes. Ser mujer en México. Editorial Turner, 2019.

Narrar el dolor compartido

Agua de Lourdes. Ser mujer en México

Por Natalia Rodríguez Priego

Tenía cinco años cuando supe que había más niñas que se llamaban como yo: Natalia. Sí, tenía cinco años y no podía creer que hubiera más Natalias. Hoy tengo 27 años y sé que con esas otras Natalias no sólo comparto el nombre, sino la condición de ser mujer en México. ¿Y qué significa eso? ¿Qué implica ser mujer? ¿Ser mujer en México? ¿Ser mujer en un país en el que se registran nueve feminicidios al día? Quizás, la única diferencia entre esas otras Natalias y yo es que yo sigo viva.

Es imposible volver a ser la misma después de leer Agua de Lourdes. Ser mujer en México (Turner, 2019) de Karen Villeda, un libro —necesario y doloroso—, que es a su vez testimonio, poema, investigación periodística, memoria, recuerdo… porque «recordar es un acto creativo».

«Este libro habla de una mujer. Que somos todas»,  afirma Karen. Esa mujer es su tía que también se llamaba Karen, cuya muerte está envuelta en un eufemismo que no deja nombrar la verdad. ¿Se suicidó o la mató su marido? Este libro es también sobre Karen Ailen Grodzinski, asesinada en un hotel en Mixcoac. ¿Fue un «crimen pasional» o un feminicidio? Este libro también habla sobre Karen Joana, asesinada por un amigo, que, al ser juzgado, el peritaje lo declaró «no peligroso para la sociedad». ¿Lo es o no? Jamás lo sabremos, porque en México muchos de los casos de feminicidio no son investigados como tales, sino bajo el eufemismo de «crimen pasional», o bien son reportados como homicidios no dolosos o suicidios. «Qué lugar hay para nosotras en un sistema así», se pregunta la autora.

Este libro habla de muchas Kárenes, de muchas Natalias, de muchas mujeres en México: A Karen le disparan una o dos veces. Es asesinada a balazos y la hallan con cortes en el cuerpo. Karen es cualquier Karen. Podría ser yo. Después me corrijo. Podría ser yo o ella. O tú. Tú y yo y ella y nosotras. Las mujeres en este país no tenemos nombre. Somos una sola. Somos la misma.

El elemento detonador de todas las reflexiones en Agua de Lourdes es el nombre, en este caso, el de la autora y, a su vez, el de su tía, cuya atroz historia es la base de esta necesaria denuncia de una realidad aberrante que hemos normalizado, eufemizado, dejado de nombrar con todas sus letras: F-E-M-I-N-I-C-I-D-I-O-S.

A pesar de que para las autoridades mexicanas y el periodismo de los grandes medios de comunicación, los feminicidios son solo cifras, estadísticas y números; y a pesar de que «en este país las mujeres no tenemos nombre», Karen Villeda consigue, a través de una narrativa poética y una investigación periodística sesuda, devolverles a todas ellas su nombre, su identidad, su historia de vida y muerte. A partir de recursos poéticos como las repeticiones y las metáforas, pero también de testimonios, tuits, estudios sobre la violencia de género y conversaciones con su familia y amigas, la autora narra el dolor y la angustia de ser asesinada y violentada en México solo por ser mujer, a partir de una historia personal que termina siendo la de muchas.

Agua de Lourdes. Ser mujer en México es un libro necesario, urgente de ser leído, discutido y compartido. Es un libro que trastoca, transforma y confronta. Es un libro que nos recuerda, en un país en el que la violencia se ha normalizado, que «la anulación de empatía conlleva a la deshumanización posterior».

 

Karen Villeda. Agua de Lourdes. Ser mujer en México. Editorial Turner, México, 2019.