Manca

Por Juana Adcock

El jueves pasado me levanté y decidí cortarme la mano izquierda. Lo vi todo muy claro y siempre que veo algo tan claro no titubeo ni un segundo. The ultimate work of art, o algo así. Creo que pensé que me volvería a crecer, como el pelo. Empecé por el dedo anular izquierdo. Corté justo debajo del nudillo. Flexionando el dedo para hacer el lugar del corte más visible. Como cortar un pollo. La sangre no saltó. El cuchillo era aserrado, no tenía tanto filo, pero tampoco hacía falta. Luego el dedo medio. Luego el dedo chiquito. Ahí me quedó parte del hueso sin carne. La mitad del trabajo hecho, y cambié de plan: me dejé el pulgar y también el índice, para guardar parte de la funcionalidad de la mano, pues recordé que los dedos no me volverían a salir. Una venda para disfrazar la herida. ¿Cuánto tardará en cicatrizar? Entrevista con mi padre: ¿y ahora cómo vas a trabajar, a escribir? Casi siempre escribo en la libreta, o puedo usar voice recognition software. Se me ocurre que si aprendo a tocar el piano, seré mucho mejor. Con los pies, puedo diseñar unos pedales…

Todos los días desde entonces los nudillos restantes me han sacado de quicio. Mis manos huesudas. Mientras tanto me dedico a servir café en una cafetería de tres pisos. Tengo que aprender a organizarme bien según mi habilidad y recordar las cosas, llevar las charolas en orden para no dar tantas vueltas.


Traducción de Robin Myers

Last Thursday I woke up and decided to cut off my left hand. It was all very clear to me and whenever something is so clear to me I don’t think twice about it. The ultimate work of art, or something like that. I think I thought it’d grow back, like hair. I started with my left ring finger. I cut just below the knuckle. Flexing my finger to make the place of the cut more visible. Like cutting up a chicken. The blood didn’t spatter. The knife was serrated and not very sharp, but it didn’t matter. Then my middle finger. Then my pinky. A bit of fleshless bone stuck out. With half the job behind me, I changed my mind: I left my thumb and index fingers, to keep some functionality in the hand, because I remembered that fingers don’t grow back. A bandage to hide the wound. How long will it take to scar? An interview with my dad: so how do you expect to work, to write? I usually write longhand, or I can use voice recognition software. It occurs to me that I’ll be much better if I learn to play the piano. With my feet. I can design some pedals…

Every day since then, my leftover knuckles have driven me crazy. My bony hands. Meanwhile, I work serving coffee at a three-floor cafe. I have to learn to do things to the best of my ability, sharpen my memory, carry the trays in the right order so I don’t have to go back and forth so much.

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