El sonido de una mano

Por Aurelia Cortés Peyron

0Z2A9367

Me explica la pintora: “un koan se parece a una adivinanza pero no tanto, porque no lo contestas usando la lógica sino la intuición”. Los compendios de koanes registran muchas historias que involucran casi siempre a un maestro y un aprendiz, y parecen tener un tono pedagógico, sin embargo, no tienen que ser una narración ni una parábola, pues su finalidad no es la moraleja. Pueden ser una sola palabra y ésta puede parecer absurda. Alejandra continúa explicándome: “por ejemplo, el que estoy usando en meditación ahorita es ‘mu’. ‘Mu’ significa en japonés ‘sin’ o ‘nada’”.

Me imagino que medito: inhalo y exhalo, siento mis huesos sobre el piso, el peso de mis brazos, mi cabeza, mis piernas, y pienso: “sin”. No sé si así se medita, lo he hecho muy poco. Pero la repetición de una negación en el vacío (¿sin qué? ¿sin quién?) me mantiene despierta. Es lo contrario al lugar común de entender la meditación como una manera de “relajarse” u “olvidar”. También es una sensación más afilada que “concentrarse”.

“¿Y cómo respondes el koan?”, le pregunto. “Puedes responderlo de muchas maneras, puede ser incluso un gesto, un sonido, un movimiento, no tienen que ser palabras”.

0Z2A9361

Yo solo conozco la pregunta famosa sobre el sonido del árbol que cae en medio del bosque, donde nadie lo escucha. Y siempre me ha parecido que la respuesta más natural es: claro que suena, la materia existe sin que tengamos que ser testigos de su existencia. Pero no estoy tan segura de que un maestro de meditación zen aceptara mi respuesta.

La traducción de poesía podría ser como responder a un koan. Desde hace tiempo tengo esta idea: me gustaría hacer una traducción de poesía no al español ni al inglés, sino al lenguaje visual. Interpretar un poema en trazos, poder imitar así su ritmo, los colores que puedo ver cuando lo leo aunque no aparezcan por su nombre, aunque no correspondan a sus paisajes u objetos.

Algunos poemas de Wallace Stevens podrían ser dibujos con trazos muy finos, en tinta, abstractos, sobre un fondo de acuarela muy diluida; otros, como “Anecdote of the Jar”, podrían ser como caricaturas para niños. “Bouquet of Roses in Sunlight” pareciera exigir otro tipo de poema, no verbal: no es solamente un poema que, desde el título, alude a otro lenguaje artístico, el de la pintura, sino que salta de la representación a la realidad de una manera inesperada:

“Our sense of these things changes and they change,
not as in metaphor, but in our sense
of them. So sense exceeds all metaphor.

It exceeds the heavy changes of the light.
It is like a flow of meanings with no speech
and of as many meanings as of men.”

0Z2A9365

Pienso que “It is like a flow of meanings with no speech” podría ser una definición del koan. No lo llamaría, sin embargo, un poema-enigma, como no lo es un koan, sino poema “mu” (sin un significado unívoco) o poema “ma” (que en japonés puede significar espacio en blanco o intervalo). Es un poema que sale del poema, del lenguaje escrito y de la lectura, trasciende los colores y se arraiga en la percepción: “sense exceeds all metaphor”.

Mis traducciones translingüísticas, es decir, que atraviesan de un código (el de las palabras) a otro (el de las formas y el color) seguirían ese paradigma, si puede llamarse así.

Nota: La pintora de quien hablo es Alejandra Venegas. Su práctica de meditación se refleja en su obra pictórica y no sé si hasta cierto punto sus cuadros sean un tipo de respuesta. Es autora de las imágenes que acompañan este texto.

0Z2A9365

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s